El equipo que me acompaña en mis locuras fotográficas:

De la GH7 a los drones y gimbals

Si alguna vez has visto uno de mis videos o fotos, sabrás que no soy un fotógrafo promedio. Mi trabajo es un delicioso caos de tecnología y creatividad, con una mezcla de cámaras, drones y gimbals que me permiten capturar cada momento de una forma única. Hoy te voy a contar qué equipo uso y por qué, sin ponerte a dormir con tecnicismos.

Mi querida Panasonic GH7 y GH5 II: La pareja perfecta

Entre mis cámaras, la Panasonic GH7 es la estrella del espectáculo. No hay nada como esa suavidad en las grabaciones y su increíble versatilidad. La GH7 me da todo lo que necesito cuando estoy en plena acción, y con su calidad de imagen, me siento más seguro que nunca. En casa, la Panasonic GH5 II es mi compañera fiel para esos proyectos más controlados y tranquilos, donde me gusta tomarme el tiempo para afinar cada detalle. Aunque son similares, cada una tiene su toque especial.

Filtros polarizados: El truco para controlar la luz y crear ese bokeh

Hablemos de algo que es casi una obsesión para mí: los filtros polarizados. ¿Por qué? Porque me encanta grabar con ese toque de bokeh, y los filtros polarizados son mi herramienta secreta para controlar la luz que entra en la cámara. Con estos filtros, puedo reducir los reflejos no deseados y asegurarme de que cada toma tenga ese desenfoque suave y mágico. Sin ellos, mis tomas serían un desastre de luz y brillo incontrolable, y eso no es lo que busco.

Enfoque manual… hasta que la luz me haga cambiar de opinión

Soy fan del enfoque manual, porque me gusta tener el control total sobre la imagen. Puedo decidir dónde quiero que se enfoque la cámara y asegurarme de que cada detalle quede perfecto. Claro, hay momentos en los que el enfoque automático me viene de perlas, sobre todo en rodajes con modelos o cuando la luz está bajo control y todo es más predecible. Pero cuando quiero estar 100% involucrado en la toma, el enfoque manual es mi mejor amigo.

Drones DJI:

Volando alto y capturando vistas épicas

Si hablamos de mis drones, tengo varias opciones que se adaptan a mis necesidades. El DJI Mavic Mini 4 Pro es mi favorito cuando necesito algo ligero y práctico para capturar tomas aéreas rápidas y con calidad. Si quiero más control y una cámara con mejor rendimiento, saco el Mavic Air 3, que me permite obtener vistas más amplias y detalladas. Y si estoy buscando una experiencia de vuelo completamente diferente, con un toque de 3D, no dudo en sacar el Avata 2, que es mi drone para grabaciones más “locas”.

Lo bueno de tener tantos drones es que puedo adaptarme a cualquier situación, desde una toma aérea tranquila hasta un vuelo más emocionante (y, a veces, un aterrizaje un tanto arriesgado, pero eso se queda entre tú y yo).

Gimbals:

Ronin RSC y Osmo, la estabilidad que necesito

Cuando la cámara empieza a moverse, el Ronin RSC es mi compañero de confianza. Este gimbal me ayuda a mantener la imagen estable incluso cuando estoy corriendo o saltando (que, sinceramente, no es algo que deba hacer, pero a veces me emociono). Para mis grabaciones más improvisadas o cuando grabo con mi iPhone 15 Pro, tengo el Osmo. Este gimbal me permite grabar con mi teléfono como si estuviera usando una cámara profesional, y lo cierto es que es un cambio total. La estabilidad que consigue es impresionante, ¡y todo con un dispositivo tan pequeño!

Luces y trípodes:

Los héroes ocultos del rodaje

No todo es tecnología de cámara. Los trípodes y las luces son esenciales para dar ese toque de magia a cada toma. Aunque me encanta la flexibilidad de mis gimbals y drones, un buen trípode sigue siendo la opción ideal para tomas largas y estables. Y las luces… bueno, sin ellas, mis videos estarían en la oscuridad (literalmente). Siempre tengo un par de luces LED a mano para iluminar correctamente las escenas y darle ese toque profesional que todos amamos.

Conclusión

Así que ahí lo tienes. Desde la GH7 hasta los drones DJI y los gimbals, todo mi equipo está diseñado para ayudarme a capturar las mejores imágenes, con un toque de creatividad y control. Y aunque los gadgets son geniales, lo más importante es cómo los uso para contar historias visuales únicas.

Si algo de esto te inspira a actualizar tu propio equipo, no te preocupes, ¡es todo parte del proceso! Pero recuerda, lo que realmente marca la diferencia no son los gadgets, sino cómo los usas. ¡Así que a crear se ha dicho!